El día de ayer, San Antonio de Arredondo vivió una profunda y significativa jornada de fe con la realización de la tradicional procesión y misa al aire libre en honor a la Virgen de la Candelaria.
La celebración tuvo lugar a la vera del río, en un entorno natural que acompañó y realzó el clima de recogimiento y espiritualidad. Desde allí, una numerosa cantidad de feligreses participó activamente de la procesión, caminando junto a la imagen de la Virgen y acompañando su paso con el simbólico fuego, emblema de luz, protección y renovación espiritual.
Vecinos y vecinas de la localidad, junto a visitantes, se congregaron para compartir este momento de profunda devoción, reafirmando una tradición que forma parte de la identidad cultural y religiosa de la comunidad. La misa al aire libre permitió vivir la celebración en contacto con la naturaleza, fortaleciendo el sentido de encuentro, comunidad y fe compartida.
Esta conmemoración en honor a la Virgen de la Candelaria volvió a poner de manifiesto el valor de las expresiones religiosas como espacios de unión, memoria colectiva y transmisión de valores, en una jornada marcada por la emoción, el respeto y la participación comunitaria.





